Manuel Olivencia, Manuel Clavero y Manuel Losada, nombrados socios de honor del Ateneo de Sevilla
Manuel, Manuel y Manuel. Tres maestros con el mismo nombre en el redondel cultural del Ateneo de Sevilla. Dijo Enrique Barrero González, presidente del Ateneo de Sevilla, que la convocatoria para el homenaje a Olivencia, Clavero y Losada podía superar los cálculos previstos. No falló en sus pronósticos. La terna era de lujo. Sobre todo, ahora que estamos en el comienzo de la temporada taurina. Si en la Maestranza ese mismo día estaban los toros de Victorino, en la Docta Casa se ofrecía una terna de lujo, de tronío y de rompe y rasga. El éxito estaba asegurado. Cartel de no hay billetes en el edificio de la calle Orfila.
Abrió la tarde de reconocimientos el presidente Barrero González. Con paso firme y con mucho temple y figura presentó un acto emotivo, brillante y solemne.
Después le tocó el turno a José María Javierre, periodista, sacerdote y escritor. Enriqueció el cartel en el Ateneo. El periodista glosó las tres figuras universitarias con el cariño que se hace cuando se conoce en profundidad a quienes han sido y son en esta variopinta sociedad sevillana trascendentes protagonistas de la vida de Sevilla y otras partes del mundo. Javierre se ajusto el cuello de su atuendo de clérigo para hablar de los tres magníficos. Los tres sevillanos de la apoteosis.
Las ovaciones se escucharon hasta en La Cartuja. Clavero fue rector de la Universidad; durante su paso por la política en tiempos de UCD dejó muchas cuestiones bien atadas para Andalucía. Hasta una dimisión por defender a su Patria. Losada Villasante es algo más que un cerebro para la Química que merece el Nobel. Olivencia creó la Facultad de Empresariales, que ahora tiene las demandas de estudiantes más altas de todos los centros universitarios.
Se hartó el cura de exaltar las nobles causas sociales, políticas y formativas de estas grandísimas personalidades. Un verdadero trío de ases sevillanos. Olivencia, Clavero y Losada unidos por y para el bien de la historia de esta Sevilla que, a veces, se duerme en los laureles para reconocer muchas cosas en los tiempos y en las horas precisas.
Olivencia, Clavero y Losada, los tres maestros en la plaza cultural del Ateneo, narraron con sentimiento y a corazón abierto sus mil y una aventuras. ¡Vaya tarde de orejas y rabo preparó Enrique Barrero!
Fernando Gelán

