Semifinales de la Copa de la UEFA : El Sevilla tendrá que remontar el gol de Soldado en el viejo Nervión (26-4-07)
No era ninguna perita en dulce el equipo del Osasuna en su propio terreno de juego. La presión en el Reino de Navarra es difícil de aguantar, porque además el cuadro rojillo está en la cresta de la ola en estos momentos. Existe, además, un pique tradicional entre estos dos equipos que viene de largo. Saltaron chispas porque la tensión en la yerba siempre es muy fuerte.
El Sevilla especuló mucho tras los primeros minutos de juego. Tampoco andaba fino el cuadro de Juande Ramos, desarrollando sorprendentemente una táctica de mucha precaución ante la astucia del cuadro navarro. Osasuna pelea hasta la extenuación. Lucha hasta el último minuto. Para contrarrestar esta forma vital del fútbol de Osasuna hay que duplicar los esfuerzos, estar más atentos a todos los frentes y, además, jugar con más sabiduría para verlas venir con todas las de ganar y actuar con la contundencia y la eficacia debidas.
Pasó un primer tiempo de fuerte y controlado tanteo, con una lucha brava sobre el terreno de juego, con derroche de facultades físicas por ambos bandos y con la consigna de morir matando futbolísticamente. En este primer periodo, Osasuna hizo mejores cosas efectivas que los campeones. Pero David López, Milosevic y Raúl García se encontraron con el tranquilo Cobeño. Por su parte, en el Sevilla, Kanoue, Fabiano y Navas no se estiraban de forma positiva hacia el área local y el multiplicador trabajo de Poulsen, no encontraba el apoyo de otros compañeros.
Hubo entre navarros y andaluces un juego muy crispado. Hasta se registraron duras tanganas en el terreno de juego. Unos y otros litigantes repelían con los puños o con las manos abiertas el hacha que se sacaba para destruir el juego del contrario.
Pero se adelantó Osasuna. Curiosamente, el árbitro le había sacado una tarjeta al delantero madridista que le impedirá jugar el siguiente partido de vuelta en el viejo Nervión. En la jugada siguiente, Soldado puso firme al Sevilla. Remató con inteligencia un balón imposible para Cobeño. Palop se movía en banquillo. Tras el gol, llegaron ls oportunidades más claras del cuadro local. Aquello olía a tragedia para el Sevilla, que quedó momentáneamente K.O. ante el buen aire que había tomado el cuadro navarro. Por tres veces, incluso el mismo Soldado, pudo golear al campeón.
La lesión del juez de la contienda tal vez benefició a un Sevilla que no estaba centrado en el campo de Osasuna. El partido quedó paralizado –del minuto 65 al 72--, hasta que llegó el relevo del árbitro accidentado, para continuar este vibrante choque copero de la UEFA.
Los últimos minutos del Sevilla en el Reino de Navarro ya fueron a la desesperada. El cuadro de Juande Ramos tardó mucho en reaccionar. No había podido realizar en la yerba de Pamplona ese fútbol de dominio, pases y regates de otras veces. El campeón no asustó. Se había evaporado como el azúcar en el café. Alves no cogió los vuelos de otras veces y hasta Navas tuvo que dejar las alas para reforzar el centro del campo. A pesar de este pozo negro de los blancos y con la salida de Kerzhakov y el esfuerzo titánico de un desconocido Kanouté, muy a la baja y arisco toda la noche, el Sevilla intentó lo imposible. Pero ya era demasiado tarde después de tantos malos mengues. El ruso bombeó un balón de mucho peligro en difícil remate y el de Malí, no fue su noche, en la jugada en la que enfiló el marco hacia Ricardo, con muchas posibilidades, remató a puerta directamente, cuando un compañero, creo que Kerzhakov, le estaba esperando con la caña.
Semáforo en rojo de Osasuna para un desconocido Sevilla. La UEFA , a pesar de todo, puede tener una final española. Los periquitos de Montjuic han logrado un tres a cero para la vuelta. El Sevilla, en el Sánchez Pizjuán, ha de cargar bien su artillería para golear a los de Pamplona. Esta mala imagen en los momentos que son claves no se puede repetir.

