Betis: Al perder con un colista en La Cartuja , el equipo verdiblanco tiene un futuro muy complicado hasta el final de la temporada (14-4-07)
En menudo lío se ha metido el Betis al no ganar el partido que tan a mano tenía en La Cartuja frente a la Real Sociedad, uno de los colistas de la Liga y, que desde hace tiempo, desahuciado y con la rampa puesta para bajar al pozo de la Segunda División. Y eso que la afición se volcó en la noche sevillana y cubrió casi todos los graderíos del coliseo Olímpico sevillano.
Pero el equipo del Betis no supo o no pudo aprovecharse de una Real Sociedad que miraba más hacia abajo que en permanecer entre los grandes. Robert falló todo lo que le llegó a sus botas y a la cabeza. En el mano a mano con Bravo –el portero visitante salvó a la Real de la derrota--, el delantero bético se empeñó siempre en tirar el cuero contra el cuerpo del acertado guardavalla.
La carita de José León, que se mantiene en la presidencia para salvarle los muebles a Lopera ¡vete ya!, era todo un poema lorquiano, cuando veía el desorden del cuadro verdiblanco que jugaba con una impotencia tremenda. La anécdota del palco fue que la Sexta tomó en primeros planos la carita del directivo Gregorio Conejo, con sus gestos de sufrimientos. Al final del partido se quitó de en medio para no aparecer en el marco incomparable de la pitada final.
La Real Sociedad , con el gol en falta de Garrido, que sorprendió a Doblas, ya luchó no solo a la desesperada, sino triangulando, dominando y haciéndose acreedor de los tres puntos que pueden ser los de su posible salvación, caiga quien caiga.
El Betis jugó atolondrado, hundido, incapacitado para la reacción y fallón en el tiro final cuando tuvo sus oportunidades. También estaba en la puerta donostiarra Bravo, para acabar con todas las esperanzas locales.
RECTA FINAL LLENA DE SACRIFICIOS
Se le complica al Betis su futuro en La Liga. Ganar y ganar a la Real Sociedad le hubiera dado estabilidad para mantener el tipo en la División de los grandes. Pero Fernández cogió el chupa-chups equivocado. Sufrirá el Betis en los ocho partidos que le quedan por jugar hasta el final de La Liga, en este año del centenario. Habrá farolillos verdes en el Real de la Feria, pero puede ser negros cuando acabe la triste campaña, con plañideras incluidas.
Estos son los partidos que le quedan por jugar al Real Betis de Luís Fernández y Manuel Ruiz de Lopera:
22-4-07 Español-Real Betis
29-4-07 At. de Madrid-Real Betis
6-5-07 Real Betis-Getafe
13-5-07 Barcelona-Real Betis
20-5-07 Real Betis-Gimnástico de Tarragona
27-5-07 Celta de Vigo-Real Betis
10-6-07 Real Betis-Osasuna
17-6-07 Rácing de Santander-Real Betis
De estos ocho encuentros que el Real Betis tiene que jugar desde el domingo 22 de abril hasta el cierre del curso futbolístico, cinco los ha de hacer en los campos del Español, At. Madrid, Barcelona, Celta y Santander. En Sevilla, aún uno de ellos en La Cartuja y el resto en Heliópolis, sólo recibirá a tres equipos en casa: Getafe, Nástic y Osasuna.
Tardes de infartos, de sufrimientos, de sangre, sudor y lágrimas. Lo curioso es que el presidente impuesto, y no de lujo, el nazareno José León, está haciendo una tremenda penitencia desde que volvió al cargo. ¡Qué hará un chico de Dos Hermanas en este tremendo lío que es el actual Betis de Lopera!
Si las cosas no funcionan de aquí a ocho jornadas, José León será, sin duda alguna, el presidente del descenso del club en el año del centenario. No sé que podrá sacar Luís Fernández de su chistera para afrontar la carga de la brigada ligera que ha de ordenar con rapidez para salvar los muebles de aquí al final de esta Liga de las Estrellas y en la que el Betis se puede estrellar, sino se ha estrellado ya con los puntos perdidos en La Cartuja frente a los donostiarras. No tuvo un mal sueño el de Tarifa antes de este partido, sino una terrible pesadilla. Puede ser que el cuadro de Lopera no lo salve ni las hermanitas de la Caridad.
Y para remate, por ahí corre el chiste del teléfono para escuchar cómo el perro de Lopera, el popular Hugo, celebra los goles del Betis: ¡Si no se oye na!, exclama asombrado el que ha tomado el móvil y se lo ha puesto junto a la oreja.
Pues eso, que el can Hugo del mayorista Lopera no celebra nada de nada, porque el Betis no marca los goles que le salven de la zona catastrófica.

