1847-2008: HISTORIAS Y LEYENDAS DE LA FERIA DE SEVILLA
La idea de crear la sevillana Feria de Abril nació en 1846. Fue al año siguiente, en 1847, cuando se levantó en los terrenos del Prado de San Sebastián las primeras casetas. En ese año se organizó la feria ganadera en el mes de abril, ya que este certamen local comenzó siendo una concentración eminentemente comercial donde se exponían los mejores rebaños para las transacciones mercantiles. Bellas y atractivas estampas de ganado caballar y bovino. Tras el trato, la copa y el baile en las primeras casetas que se levantaron en los terrenos del Prado de San Sebastián.
PRIMERAS FERIAS
Era conocido por el “Prado de las Albercas” los terrenos del Prado de San Sebastián donde en 1847 se levantó la Feria de Abril de Sevilla. Unos terrenos que fueron donados a la ciudad, en unión de la Dehesa de Tablada y Tabladilla y de la isla menor y mayor por el Rey Alfonso X, mediante un privilegio fechado el 8 de diciembre de 1253. Esta donación a la ciudad de Sevilla fue confirmada y consolidada por Don Sancho IV y todos los monarcas posteriores, según la documentación histórica que se conserva “para uso de sus vecinos y moradores pudiesen utilizarlos para sus ganados”.
En estos terrenos de uso común del Prado de San Sebastián se estableció con anterioridad a la Feria, en el año 1800, un cementerio para dar enterramiento a las numerosas víctimas que hubo en Sevilla a causa de una grave epidemia. En el año 1819 y al prohibirse los enterramientos en iglesias como era costumbre de la época, el provisional camposanto que existía en el Prado y que acogió a las numerosas víctimas de la epidemia de 1800, se convirtió entonces en cementerio público, como ahora es el Cementerio de San Fernando.
IDEA DE LOS REGIDORES DE SEVILLA
En el año 1846, siendo alcalde de la ciudad el Conde de Montelirio, los regidores locales, José María de Ybarra, primer conde de Ybarra, y Narciso Bonaplata, proponen la organización de una Feria anual en el mes de abril, con premios para la exposición de ganado vacuno y caballar. Estos regidores locales tuvieron en cuenta que existía un precedente de la concesión en 1254 por el Rey Alfonso XI de dos Ferias locales. En el año 1847 y en los tradicionales días de 18, 19 y 20 de abril se organizó la primera Feria de Sevilla. Durante los dos primeros años de celebración de este festejo sevillano, en los terrenos del Prado de San Sebastián aún permanecía el cementerio público, que fue trasladado en 1849 a la zona norte de la ciudad.
PROGRAMACIÓN DEL FESTEJO
El Ayuntamiento de Sevilla preparó desde la creación de la Feria de Abril una amplio programa de actividades para dar mayor realce al festejo. En este sector del Prado de San Sebastián y en sus alrededores se llevaron a cabo importantes obras de reurbanización, Para el certamen ganadero se tomaron también importantes medidas fiscales. En 1865 se urbanizan los caminos arrecifes del Real y también se aprueba por la Corporación Municipal la realización del abastecimiento de agua para el abrevadero provisional en el recinto. El Ayuntamiento también concede de forma gratuita pastos para el ganado que se expone en la Feria, suprimiendo además una serie de tributos para que el festejo sevillano alcanzara un mayor poder de convocatoria.
Era curioso el programa editado por el Ayuntamiento de Sevilla en 1912, cuando la Feria de Sevilla se fue consolidando y se preparaba, además, un extenso programas de actividades para que disfrutarán todos los sevillanos y los visitantes.
Este programa incluía también la Nómina de las Cofradías de aquel año, con las novedades de las Aguas desde San Jacinto, el Amor desde San Pedro y la Cena desde Omnium Sanctorun el Domingo de Ramos; Santa Cruz sola en el Martes; La Sagrada Lanzada desde Santo Ángel el Miércoles; San Bernardo el Jueves Santo: y La Trinidad, El Museo y la Soledad de San Lorenzo en la tarde del Viernes Santo.
Este ilustrado folleto municipal incluía ya, a 17 años de la celebración de la Exposición Iberoamericana, varios bocetos de los pabellones. Las Fiestas Primaverales de aquel año comenzó el Sábado de Gloria, toreando en la Maestranza Minuto, Gallito y Martín Vázquez. Aquel día se anunciaba Ópera Italiana en el desaparecido Teatro de San Fernando. La Feria Andaluza, como ya se tituló en 1912, se celebró desde el día 18 al 21 de abril. Toreros en las corridas en estas fiestas fueron, además de Gallito y Minuto, Cocherito de Bilbao y Gaona, con reses de Moreno Santamaría, Eduardo Miura y Gregorio Campos.
HISTORIAS EN EL PRADO
La Feria de Sevilla no se movió del Prado de San Sebastián de forma definitiva hasta su traslado en 1973 a los actuales terrenos de Los Remedios. Desde 1847 hasta el citado año de 1973, el festejo abrileño sólo cambió provisionalmente de lugar en el año 1930, con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. La Feria se instaló entonces en el Sector Sur durante el último año de celebración del certamen hispanoamericano.
La última Feria de Abril en el Prado de San Sebastián fue en 1972. El festejo sevillano, con todos sus cambios y transformaciones por el avance incontenible de los tiempos modernos, estuvo centrado en dichos terrenos cedidos por el Rey Alfonso XI durante 125 años. Pero ya en el año 1931, el Ateneo de Sevilla convocó un concurso de ideas y proyectos para el posible traslado de la Feria de Abril a otras zonas de la ciudad. El primer centenario fundacional del festejo sevillano se celebró, curiosamente, en el año 1948 –un año después de la fecha exacta de la puesta en marcha del “invento”--, para coincidir con el amplio programa que organizó en Sevilla con motivo del V Centenario de la conquista de la ciudad por el rey San Fernando y aprovechar este evento para multiplicar el poder de convocatoria. La Feria de Sevilla fue cita anual de grandes y populares personajes. Ava Gadner aprendió sevillanas en la caseta del recordado fotógrafo Luís Arenas. Carmen Sevilla paseó a caballo cuando inició su carrera cinematográfica. Jacqueline Kennedy también recorrió el Real y Grace Kelly, acompañada del Príncipe Rainero, vivió intensamente la Feria luciendo la princesa de Mónaco traje de flamenca. Hasta Orson Welles en coche de caballos quedó pasmado ante la belleza inigualable del festejo sevillano, porque no todo era para él los toros y el magisterio de Antonio Ordóñez.
TRASLADO A LOS REMEDIOS
Aunque en 1946 ya se hacía referencia de que en el Prado de San Sebastián se iban a realizar varios proyectos públicos para que fueran utilizados por los ciudadanos, la Feria de Abril siguió celebrándose en estos terrenos municipales hasta 1972. Después de ser aprobado el Plan General de Ordenación Urbana, el festejo sevillano fue trasladado a Los Remedios e inaugurado en 1973 por el alcalde de la ciudad, Juan Fernández Rodríguez y García del Busto. Hubo, como es lógico, ciertas polémicas porque muchos ciudadanos no estaban conformes con cruzar el Guadalquivir para llegar a la Feria. El Real en Los Remedios se asentó y consolidó, ampliando toda su estructura ya que disponía de más de 400.000 metros cuadrados. De las cuatrocientas casetas que se instalaban en el Prado de San Sebastián, en los primeros años del Real en el nuevo solar de Los Remedios se superó la cifra de mil casetas, atendiéndose las demandas de particulares y entidades. En estos terrenos se llevó a efecto una profunda reurbanización de la Calle del Infierno y surgió, años después, las casetas de los Distritos Municipales, paran que todos los vecinos de los barrios de la ciudad pudieran disfrutar con entrada libre en estas instalaciones públicas. La Feria de Sevilla en Los Remedios cumple en este 2005 treinta y dos años.
Poco a poco se fue perdiendo el carácter de feria ganadera, que dio origen a su celebración. En la primera década de Los Remedios, una recogida exposición de ganados, con controlados tratantes, mantuvo la tradición. En los últimos años y cuando se ampliaron los aparcamientos, la exhibición ganadera, con escasos participantes, se fue diluyendo y hay algunas transacciones ganaderas en los días anteriores a la Feria, en los terrenos del Charco de la Pava.
CHARCO DE LA PAVA
Desde hace algún tiempo se proyecta el traslado de la Feria a los terrenos del Charco de la Pava. El barrio de Los Remedios resiste como puede los problemas derivados del bullicio incontenible del festejo y de todo el aparatoso montaje de la Calle del Infierno, con sus cacharros a todo volumen. El cambio de sitio, de Los Remedios al Charco de pa Pava, ya está proyectado y planeado, pero se ha aplazado este cambio de sitio momentáneamente. La Feria de Sevilla es una gran fuente de ingresos. Además de la fuerte cuantía económica que percibe La Hacienda Municipal por los derechos de las casetas, los aparcamientos y las subastas de puestos callejeros y las instalaciones recreativas de la calle del Infierno, hay que añadir también el valor añadido que representa la presencia de miles de turistas en esas fechas, con los hoteles al cien por cien de ocupación y los gastos de locales y foráneos en restaurantes, ocio y otras atracciones festivas con motivo de la Feria más universal.
PERSONAJES EN LA HISTORIA DE LA FERIA SEVILLANA
La Feria de Sevilla en el Prado de San Sebastián era más íntima, más personal y más familiar. Sin embargo, también era lugar donde se citaban las personalidades y las estrellas, que disfrutaban de forma especial en el paseo de caballistas. No había entonces “paparazis” ni tanto morbo televisivo. El horario de nuestro festejo ha cambiado espectacularmente. Y la participación popular era también más reducida. A las doce del mediodía ya comenzaba a caldearse el ambiente en las calles del Real. Caballistas y carruajes recorrían el Real de punta a punta hasta pasadas las cuatro y media de la tarde. A las cinco era la hora de los toros o de la siesta. Agasajos bajo las lonas listadas a los amigos y visitantes y ofrecimiento de una copa –o varias--, de manzanilla o fino, con tapitas de jamón y queso, al grupo de caballistas que descasaban en las aceras con albero de la Feria de Abril. Recuerdo aún cuando en las casetas, tanto particulares como de peñas y casinos, no había cocinas ni de gas ni eléctricas para poder hacer aunque fuera un caldito caliente. Vino, cerveza cruzcampo enfriadas en hielo –la nieve de Sevilla--, y tapas frías de charcutería fina y algunos dulces. En la hora de los toros, la tarde de Feria, los niños disfrutaban en la Calle del Infierno, con el látigo, la noria, el tren de los fantasmas y las escobas y los espejitos. La hora infantil terminaba cuando iba a comenzar la noche. ¡Ea, a la cama! Los mayores se presentaban en el Real sobre las diez, para vivir la Feria a tope y en convivencia hasta que se apagaba el alumbrado, que era a las dos de la madrugada. Había quien seguía hasta las claritas del día, pero eran los menos. El antiguo horario de Feria no daba para más. Una Feria histórica en la que se instalaba anualmente la exposición permanente de “Er 77”,con sus bromas y sus títulos nobiliarios de la gracia pajolera de Sevilla. “Pa jartarse de rei”.
CITA DE ESTRELLAS
Feria en el Prado para cita de personalidades de todo orden y para cita de estrellas y gente popular. En esta memoria rescatada del festejo sevillano hay que destacar la presencia de Jefes de Estado y de Reyes. La princesa Soraya se paseó montada sobre un caballo en el Real del Prado de San Sebastián, con traje corto y luciendo un sombrero de ala ancha. Los actuales Reyes de España, don Juan Carlos y Doña Sofía, cuando aún eran príncipes, vivieron la Feria en toda su dimensión, asistiendo además a las corrida de la Real Maestranza. Era, además, la madre del monarca español, Doña María de las Mercedes, gran aficionada a la Fiesta Nacional. El Generalísimo Franco, acompañado de su esposa doña Carmen Polo, paseó muchas veces y en muchas ferias abrileñas por las calles del Real, en un coche que preparaba el Ayuntamiento de la ciudad.
GRACE KELLY Y JACQUELINE KENNEDY
La presencia de Grace Kelly y Jacqueline Kennedy en Sevilla fue seguida con interés porque era conocida la rivalidad entre ambas damas. La actriz norteamericana, ya como esposa del Príncipe Rainero, lució el traje de flamenca para recorrer el Real del Prado de San Sebastián. La viuda de Kennedy --sus hijos estuvieron con anterioridad a la Feria en la finca de los Guardiola tras el asesinato del presidente norteamericano en Dallas--, paseó en coche de caballos por el Real y asistió a las corridas de toros en el Coso del Baratillo, donde lució la mantilla blanca española. Junto a la Kennedy estuvo Garrigues. Ya se habló entonces de un romance entre la afligida viuda y el polítivo español. En esa época del Real en el Prado de San Sebastián, figuras populares como Carmen Sevilla, Lola Flores, Marisol, Geraldine Chaplin, Marujita Díaz, Jorge Negrete, Orson Welles, Ava Gadner, Brigitte Bardot vivían intensamente la Feria de Abril de Sevilla. Cita de estrellas. Ava Gadner se escapó de un rodaje y se fue a la finca de Ángel Peralta para contemplar el encuentro del toro y el caballo guiado por el rejoneador. Y de La Puebla del Río a la Feria del Prado, para bailar por sevillanas en la caseta del fotógrafo Luis Arenas. Las cámaras del NO-DO estuvieron presentes en ese deseo de la bella actriz por tocar las castañuelas, los palillos, y mover los brazos al aire del rito de nuestra fiesta. Mi hermana Angelita fue quien dirigió los primeros pases de las sevillanas a una Ava Gadner que estaba disfrutando plenamente de la entrañable velada en el Real.
Orson Welles alquilaba un coche de caballos de los que estaban en las paradas y con una pequeña cámara recogía los bellos y espectaculares paisajes de la efímera ciudad de lonas y farolillos bajo el sol eterno de la primavera sevillana. El orondo actor de cine, el tercer hombre, abandonaba el Real después de su paseo y con sus bártulos de cine de mano buscaba con ansiedad la Real Mestranza, para ocupar plaza en la barrera y saludar y disfrutar del toreo de su amigo Antonio Ordóñez, soleano de San Lorenzo, fiscal de paso hasta que cambió la parrilla del santo por la capilla de los Marineros de Triana.
LA FERIA DE AYER
Paseo a caballo de la Duquesa de Alba, vestida siempre con traje corto y sombrero de ala ancha –alguna vez de amazona--, citándose en la esquina del “Aero” para pasear por las calles del Real. Por otra zona del campo de Feria, Carmen Sevilla, la Carmen de España, vestida con su traje de flamenca, guapísima siempre, se reunía en la caseta de mi padrino Jiménez Trigo y del tío de la artista sevillana, Padilla. Allí se creaba una agradable tertulia a la hora del almuerzo de Feria, con la presencia de mi padre, Ángel Gelán –que contaba los minutos para seguir haciendo periodismo en los toros--; mi madre, Concepción; mi hermana María de los Ángeles y mi madrina, Lola de Jiménez Trigo. Carmen Sevilla contaba, con la gracia de siempre, su Pan, Amor y Andalucía.
EL TUNEL DEL TIEMPO
No sé si para muchos sevillanos fueron mejores aquellos tiempos. La caseta de la Asociación de la Prensa en el Prado de San Sebastián era proyectada por el recordado pintor y trianero, Vicente Flores, Durante los días de Feria, en estos módulos del Real donde se reunían los periodistas sevillanos, el popular maestro de baile Realito –que enseñó a los universales Antonio y Rosario--, dirigía las sevillanas que se interpretaban desde un piano colocado junto a la pista de baile. No había ni altavoces ni micrófonos. Todo a mano. Y pastilla de jabón a real...
CRONOLOGIA DEL MAYOR ESPECTÁCULO DELMUNDO
Nace la idea de crear en Sevilla una Feria comercial de ganado. El proyecto es presentado por los regidores José María Ybarra y Narciso Bonaplata.


