En el paso, la Soledad de San Lorenzo presidió en la Catedral el 450 aniversario fundacional de la primitiva Hermandad
![]() |
![]() |
![]() |
Como cuando en 1957 celebró el IV centenario de las primitivas Reglas, la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo, que posee la Dolorosa más antigua de la Semana Santa sevillana, celebró con toda solemnidad los 450 años de las primitivas Reglas. Se organizó un triduo en la parroquia de San Lorenzo, donde radica esta Cofradía de penitencia, así como un homenaje a los hermanos más viejos. Sin embargo, la actual Junta de Gobierno, presidida por Albiac, se ha olvidado de históricos cofrades que, vinculados a la hermanad soleana más de medio siglo, vivieron hace cincuenta años aquella efemérides de 1957.
La Virgen de la Soledad, en su paso de salida en Semana Santa, fue trasladada desde el templo de San Lorenzo hasta la Catedral. El paso fue colocado en el altar de las solemnes ceremonias y fue el cardenal Amigo Vallejo quien presidió el pontifical de este aniversario. Estaban presentes en este acto el presidente del Consejo de Hermandades, Manuel Román Silva; el hermano mayor de la Soledad, José Manuel Albiac y el teniente de hermano mayor de la Real Maestranza, Alfonso Guajardo Fajardo, entre otras representaciones.
El cardenal Amigo Vallejo destacó en sus palabras pronunciadas ante el iluminado paso de la Soledad el valor histórico de la celebración, pues conmemorar 450 años de vida es algo importante para la Iglesia y su Diócesis.
La Virgen de la Soledad, en su paso, regresó al templo de San Lorenzo, ya en solemne procesión vespertina. En el andén del Ayuntamiento recibió el homenaje de la ciudad, en un acto presidido por la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto. Aunque en Semana Santa el cortejo de esta Hermandad de la Soledad no va acompañada de música, esta vez intervino al paso de la Dolorosa por la fachada de la Casa Grande la popular Banda del Maestro Tejera, que además interpretó la marcha “La Soledad”, de Pedro Morales.
![]() |
![]() |
![]() |
Historia de la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo
La Hermanad de la Soledad surgió en Sevilla sobre la mitad del siglo XVI, teniéndose constancia documental que en el año 1549 tenía su sede en el monasterio de Santo Domingo de Silos, extramuros de la ciudad. Pocos años después la Corporación se constituyó oficialmente, constando aprobadas sus primeras Reglas en 1557.
Esas ordenanzas originales fueron modelo para la fundación de otras cofradías de igual advocación en Andalucía y América que además de emular esa normativa en lo referente al culto y organización interna, también adoptaron el aspecto externo de la Soledad sevillana, con la inclusión en la procesión de hermanos vistiendo túnica blanca con escapulario y antifaz negros, así como los pasos de la Cruz y Cristo Yacente con una escolta de “armaos” en la tarde del Viernes Santo, y también la posterior ceremonia con el Resucitado y la Virgen de la Alegría el Domingo de Pascua.
Estas formas son conservadas hoy por muchas hermandades soleanas, pero sin embargo desaparecieron en esta Hermandad primitiva a principios del siglo XVII, momento en el que quedó la Imagen de Nuestra Señora como única titular. Entonces, en 1606, la Soledad de Sevilla incorporó el paso de palio en la comitiva procesional, hecho también fundamental para entender la Semana Santa andaluza.
Poco antes, la Hermandad de la Soledad, tras pasar por el templo de Santiago de la Espada (1561-1568), y el Hospital de Amor de Dios (1569), se estableció en la Casa del Carmen calzado edificando en sus terrenos una gran Capilla en la cual permaneció desde 1575 hasta 1810, es decir, el mayor periodo de su historia. Este templo, que fue alabado por cronistas que lo conocieron, se engrandeció con el paso del tiempo tanto en lo espiritual (se agregó a la basílica romana de San Juan de Letrán en 1594), como en lo artístico (trabajaron los mejores artistas del barroco, como Bernardo Simón de Pineda, Pedro Roldán y otros).
Este enriquecimiento se debió al ingreso en la nómina de hermanos de numerosas familias de la Nobleza a partir de la segunda mitad del siglo XVII, por lo cual la Cofradía fue dirigida por individuos que además gobernaron el Cabildo Secular hispalense, la Real Maestranza e incluso llegaron a ejercer el poder en América. La incorporación de este estamento aristocrático fue plena durante el siglo XVIII, cuestión que es clave para entender la estabilidad y desarrollo de la hermandad en esta centuria, que se reflejó en el incremento del patrimonio artístico de la Capilla, en lo referente a pinturas y objetos suntuarios de plata, e igualmente en la comitiva procesional con el estreno en 1692 de un paso de palio completamente repujado en ese noble metal.
Sin embargo, tras este periodo de esplendor, sufrió decadencia con la llegada de los franceses en 1810, pues destruyeron la extraordinaria Capilla del Carmen que había sido su sede canónica durante 235 años. Esto provocó que la imagen de la Virgen tras pasar por dos oratorios privados se estableciera en la parroquia de San Miguel. Tras medio siglo de baja actividad, sin salidas procesionales aunque con cultos intermitentes, la Hermandad de la Soledad logró rehabilitarse en 1860, esta vez con miembros no pertenecientes a la Nobleza sevillana, consiguiendo entonces normalizar de nuevo su estación, cerrando el Viernes Santo como siempre lo había hecho.
A causa de la revolución de 1868, se trasladó a la Parroquia de San Lorenzo, que es su actual sede canónica. Fue entonces cuando la Soledad empezó a forjar su nueva identidad que quedó determinada en las primeras décadas del siglo XX, entrando en la nómina de hermanos vecinos del barrio de San Lorenzo. La progresión de la Hermandad se notó especialmente a partir de la mitad de esta centuria con el estreno del nuevo paso (1951) –proyectado por Santiago Martínez --, el cambio de día de salida al Sábado Santo (1956) –entrada en el cortejo de cientos de niños cofrades--, la restauración de la capilla (1957) –años del IV centenario con salida por la feligresía con la banda de Soria y Antonio Petit y José Rueda en el mando de la Cofradía--, la renovación de enseres, la adquisición de la Casa Hermanad (1969) y la fusión en 1977 con la Hermandad Sacramental de San Lorenzo (fundada en el primer cuarto de siglo XJV por Doña Teresa Enríquez la Loca del Sacramento), que a su vez había recibido en 1816 a la de Ánimas, en 1844 a la de Santa María de Roca Amador (con reglas de 1691), y en 1842 a la Hermanad Sacramental de la extinguida y desaparecida Iglesia de San Juan de Acre.
Por ello, la Hermandad Sacramental de la Soledad es hoy fruto de la unión de estas cinco antiguas corporaciones.
La Virgen de la Soledad, que es de autor anónimo, en obra anterior a 1568, siendo por tanto la Dolorosa más antigua que procesiona en Semana Santa.
La actual Maestranza de Caballería sigue vinculada a la Hermandad y formó en esta cofradía de penitencia cofrades del siglo XX, como el escritor y pregonero Joaquín Romero Murube, el torero Antonio Ordóñez, el doctor José Romero López, el ex director de la Cabalgata de Reyes del Ateneo y ex tesorero del Ateneo Diego Lencina, el cofrade y ex vicepresidente del Consejo de Hermandades, Ramón Pineda Carmona, el poeta Félix Navarro y el escritor y periodista Fernando Gelán, director de este periódico digital y de Sevilla Cofrade, primera revista mensual de las hermandades de Sevilla y Andalucía.











